El buen café

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Francesc Recolons, gerente de Adelva

La implicación y la colaboración de los operadores ha sido determinante para la introducción del Comercio Justo en el sector del vending. Francesc Recolons hace casi 20 años que está al frente de la empresa de vending Adelva, la primera en todo el Estado español en introducir productos de Comercio Justo en sus máquinas.


¿Cuándo empezaste a cargar máquinas con café de Comercio Justo?

En 1998 la Universidad Autónoma de Barcelona nos pidió que emprendiéramos algunas medidas a favor de la sostenibilidad en nuestros puntos de venta. Una de las ideas fue que las máquinas sirvieran café de Comercio Justo en lugar del café habitual. Esta propuesta me gustó enseguida porque responde a unos principios con los que estoy muy de acuerdo y como empresario podía hacer alguna cosa. El primer paso fue constatar que, en todo el mercado español, no existía ningún café de Comercio Justo preparado para las máquinas de vending. Así pues, entramos en contacto con SETEM y con la cooperativa Alternativa 3, que se mostraron tan entusiasmados como nosotros en desarrollar este producto. Después de unas cuantas pruebas y catas con agricultores de cooperativas de la selva de Chiapas, en junio de aquel año hicimos la primera prueba piloto en una máquina de vending en el Ayuntamiento de Sabadell y a partir de entonces empezamos a cargar máquinas con café de Comercio Justo.

¿Qué grado de aceptación tiene el café de Comercio Justo entre los consumidores?

Los clientes que lo consumen están contentos con su calidad y ahora, además, ya hay varios cafés para elegir. En general, tiene una buena aceptación.

¿Es económicamente viable el café de Comercio Justo para el vending?

El café de Comercio Justo tiene que entenderse y se debe vender como un café de calidad. Dentro de la gama de los buenos cafés, el de Comercio Justo no es mucho más caro pero, por este motivo, es importante que el cliente esté interesado en un café de calidad. En estos momentos, en vending, la mayor parte de los clientes que piden productos de Comercio Justo lo hacen por su valor añadido y porque lo conocen. Hay otros clientes que lo que piden es un café de calidad y también a éstos se les ofrece y se les deja probar el de Comercio Justo y, a menudo, al conocer sus virtudes, optan por él. Lo que veo más complicado es introducirlo en ciertas empresas donde el responsable de vending busca solamente café de muy bajo precio.

¿Por qué es interesante el programa de acreditación de máquinas El Buen Café para una empresa de vending como la tuya?

El programa de acreditación de máquinas nos aporta sobre todo la confianza que genera en el usuario. Éste tiene la seguridad de estar tomando un 'Buen Café' y sabe que detrás hay una ONG que vela para que así sea.

¿Qué futuro le ves al café de Comercio Justo en el mundo del vending?

Soy muy optimista respecto al futuro del café de Comercio Justo. Es evidente que en lo que a instituciones públicas se refiere cada vez se está apostando más por este tipo de compra ética y como consecuencia aumenta el conocimiento de lo que significa el Comercio Justo, cosa que va arrastrando a otros consumidores. Creo que, en este sentido, las instituciones públicas están llevando a cabo una buena tarea de sensibilización para ir introduciendo el Comercio Justo.