Los pequeños productores de café están en proceso de construcción de estructuras organizativas, productivas y comerciales capaces de influir positivamente en las condiciones de vida de sus comunidades y hacerse un espacio en las redes internacionales de distribución de café. Compartir estos procesos permite enriquecer las organizaciones involucradas, sean éstas de la misma zona o de zonas o países distintos, y articular, si se desea, estrategias de apoyo mutuo y trabajo en común.
El desarrollo de estos procesos se facilita reforzando el trabajo en red de las organizaciones de pequeños productores de café, apoyando a sus estructuras organizativas nacionales y supranacionales y fomentando espacios para intercambios de experiencias.
Actualmente hay más de 500.000 caficultores de 22 países de África, Asia y América Latina agrupados en organizaciones que comercializan parte de su producción bajo los criterios de Comercio Justo. Buena parte de estos pequeños productores también trabajan en red y periódicamente comparten espacios de intercambios.